Para iniciar, recomendamos convocar reuniones uno a uno a fin de verificar la posición y expectativas de los principales involucrados y su percepción de los puntos de dolor; considerar al director de RH, al CFO, al COO, a los Comités de Desarrollo, coaches, consejeros u otros stakeholders relevantes según el caso, y no sólo al CEO, incrementa la pertinencia y legitimidad de la intervención.
Diseño, envío y discusión de la propuesta (incluyendo cláusula de confidencialidad).
Una vez acordada la vía de solución específica, se documentarán los objetivos, los indicadores de impacto pertinentes y la duración de la intervención, el mapa de actores, el número y naturaleza de las sesiones (formación, consultoría, coaching, simuladores, eventos, temáticas, etc.), los costos totales y las condiciones de pago, así como los convenios corporativos requeridos (particularmente un NDA aceptable para ambas partes).
Firma de aceptación de la oferta, emisión y pago de factura inicial. En este documento se especifican también los alcances, entregables, tiempos y responsabilidades del cliente.
Envío de video-invitaciones, evaluación de entrada y firma de compromisos por participante.
Kick-off del programa.
Como parte del proceso de acompañamiento se realiza una evaluación de impacto y a los 3 meses tiene lugar un laboratorio de implementación para verificar la perdurabilidad del esfuerzo, todo ello sin costo adicional.
Asimismo, cada participante recibe información adicional sobre el Método Suma Líderes recogido en el libro “El viaje del liderazgo en la empresa”, que fortalecerá su entrenamiento en el largo plazo, y tiene acceso sobre demanda a una serie de cápsulas que le permiten tener una información precisa sobre casos, conceptos y recomendaciones prácticas relativas a los Siete vectores del liderazgo®️
En términos generales, son indicadores que ambas partes pueden verificar sin necesidad de compartir información sensible, como:
Porcentaje de acuerdos de comité ejecutados a tiempo.
Número de decisiones tomadas con el método adecuado.
Nivel de cumplimiento de “rituales de liderazgo” (disparadores de hábitos y comportamientos buscados).
Comparación de evaluaciones pre/post.
Autoevaluación cruzada de madurez de la DG y su comité.
Encuestas rápidas de clima.
Avance de OKRs o metas trimestrales.
Cumplimiento de fechas de lanzamiento e hitos estratégicos.
Autoevaluación cruzada de madurez de la DG y su comité.
Certificaciones obtenidas.
Reducción de rotación.
Avances documentados en su CRM.